Cuando le cuento a la gente que tenemos estudios físicos de grabación y retransmisión de streaming, muchas veces ocurre algo muy gracioso: mis interlocutores se ponen a enumerar lo que no le gusta de otras personas cuando se conectan por videoconferencia.
Esta semana me ha vuelto a pasar así que aquí os dejo 5 consejos para minimizar los errores que he identificado que molestan más a la gente para que reviséis si también caéis en alguno de estos.
La cámara a la altura de los ojos
A la gente no le gusta ver ni tus fosas nasales ni tu frente, la gente te quiere ver los ojos. Y si eres capaz de hablar mirando a cámara en lugar de a la pantalla te los ganas seguro.
La ventana de la videoconferencia en la misma pantalla que la cámara
Hay gente que usa dos pantallas y por alguna razón que no entiendo tiene la cámara sobre una pantalla y la ventana de la videoconferencia en otra pantalla. Eso hace que cuando hablan mirando a sus interlocutores, esos en lugar de verles los ojos le ven una oreja. El plano debe ser totalmente frontal. Por favor, cuidemos eso que no es un detalle pequeñito.
Alejaros un poco de la cámara
La mayoría de personas se coloca de la misma forma en que lo hace cuando trabaja con el ordenador sin fijarse en la imagen que está dando. Yo defiendo que es mejor alejarse una poco de la cámara y del ordenador cuando estamos en la conversación. Por dos razones.
Si la cámara está demasiado cerca y nos movemos al hablar, nuestra cabeza crece cuando nos acercamos a cámara y se encoje cuando nos alejamos.
Con los gestos acompañamos el mensaje, por lo que enseñar las manos por cámara nos ayudará a comunicar mejor. Mi recomendación es dejar un poco de aire por encima de nuestras cabezas y que el plano llegue hasta medio pecho.
Si solo estamos de oyentes en la videoconferencia, entonces podéis apagar la cámara.
Buena postura corporal!
Dicen que la simetría es la base de la belleza. Pues no apoyemos la cabeza sobre una de las manos o nos sentemos torcidos. Que parece que lo que nos cuentan nos aburre (que puede que sí, pero no lo demostremos tan descaradamente).
Una cosa que hago yo es sentarme en el borde de la silla para obligarme a tener buena postura.
El audio que se entienda, por favor!
No solo se trata de tener un micro decente, las salas en las que estamos también afectan: pueden provocar reverberaciones o ecos de los que no somos conscientes. Grabémonos hablando 30 segundos y analicemos el audio si estamos en un entorno nuevo.
Tienes un artículo entero dedicado al audio aquí.